Tocá cada tiempo de la pantalla para cambiarlo: acento, normal o silencio. Si silenciás todos los tiempos con corcheas, te queda solo el contratiempo.
El click suena unos compases y calla otros. Seguí tocando: si al volver caés justo con él, tu pulso interno está firme.
Tocá en cada golpe de bombo o en cada pulso de la canción. Con 8 toques ya tenés un valor estable; cuanto más toques, más preciso. Si dudás entre la mitad o el doble, usá ÷2 o ×2. Si parás 2 segundos, el próximo toque empieza de cero.