Las fotos del móvil suelen llevar escondido dónde se sacaron (con precisión de metros), qué teléfono usaste y la fecha exacta. Si mandás la foto como archivo o la subís a una web, esos datos viajan con ella.
La herramienta lee los datos EXIF de la foto y te muestra los que encontró. Después vuelve a dibujar la imagen desde cero, solo los píxeles, y genera una copia nueva sin ningún dato oculto.
La copia limpia se guarda como JPG de alta calidad. La diferencia de calidad no se nota a simple vista.
WhatsApp e Instagram ya borran la ubicación cuando mandás la foto como imagen normal. Donde más importa limpiar es al mandarla como documento, por email, o al subirla a webs de alquiler, venta o foros.