Grabá unos segundos con el micrófono o cargá un audio (también hay un sonido de ejemplo). Tocá CONGELAR: el sonido se parte en miles de granos diminutos que se repiten y se superponen.
Tocá la forma de onda para elegir qué parte congelar. Tamaño y Densidad cambian la textura, Afinación la sube o la baja sin cambiar la velocidad, y Movimiento la hace caminar sola por la grabación.
Con Niebla: abrí Niebla en otra pestaña de esta misma web. Con Seguir a Niebla activado, Congelador usa su tonalidad y su tempo. En el ordenador suenan las dos pestañas a la vez; en el iPhone solo suena la que tenés abierta, así que ahí conviene usar Congelador desde la sección Capas dentro de Niebla.